La pérdida de un ser querido conlleva numerosas gestiones administrativas además del duelo. Entre ellas, el traslado del fallecido. Por ello, es conveniente solicitar información sobre traslados funerarios.
En este artículo explicamos de forma clara cómo funcionan los traslados funerarios para que sepas qué esperar y qué documentación es necesaria.
Traslados funerarios dentro de España
Requisitos
Para los traslados nacionales se deben cumplir con determinadas condiciones sanitarias.
El cuerpo del fallecido deberá estar correctamente acondicionado, ya sea con tanatopraxia o conservación temporal y, se deberá usar un féretro homologado para el transporte.
También, se establecerá una comunicación con el registro civil correspondiente. Recibiendo una autorización sanitaria de traslado en el caso de trayectos largos.
En la mayoría de los casos no será necesario un embalsamamiento, salvo cuando el traslado supere ciertos plazos o condiciones climáticas especiales.
Documentación
La funeraria suele encargarse de recopilar los documentos, pero es importante conocerlos:
- Certificado médico de defunción
- Inscripción en el Registro Civil
- Licencia de enterramiento o cremación
- Autorización de traslado emitida por Sanidad (si procede)
- DNI o documento identificativo del fallecido
Tiempos estimados
Los plazos para el traslado de restos dependerán de la distancia y los trámites administrativos:
- Misma comunidad autónoma: 12 – 24 horas
- Entre comunidades cercanas: 24 – 48 horas
- Trayectos largos peninsulares: 48 – 72 horas
Normalmente, se podrá celebrar el funeral al día siguiente o dos días después del fallecimiento.
Traslados internacionales y repatriaciones
Normativas
Cuando se trata de repatriación funeraria, el procedimiento es más complejo. Cada país establece sus propias condiciones, pero existen requisitos comunes internacionales:
- Embalsamamiento obligatorio
- Ataúd especial hermético con caja de zinc
- Certificado de defunción plurilingüe o apostillado
- Pasaporte mortuorio
- Permiso sanitario internacional
Algunos países también exigen traducciones juradas de la documentación.
Transporte aéreo
El traslado internacional suele realizarse por avión en bodega funeraria. Requiere una preparación sanitaria del cuerpo y el sellado del féretro. Posteriormente, se realiza una inspección aeroportuaria y se embarca como carga especial.
Las aerolíneas solo aceptarán el féretro si cumple normas IATA (hermeticidad, peso y embalaje).
El tiempo total suele oscilar entre 3 y 7 días, dependiendo del país destino.
Coordinación con consulados
La funeraria actúa como intermediaria entre la familia y el consulado del país receptor.
Solicitando el permiso de repatriación funeraria, verificando la documentación y organizando la recepción en el aeropuerto.
Esta intermediación evita desplazamientos y errores administrativos, que podrían retrasar la repatriación.
Si necesitas ayuda para gestionar un traslado funerario, en D&B Complutense Servicios Funerarios te ofrecemos acompañamiento profesional y cercano.
Nuestro equipo se encarga de la gestión del traslado, velatorio y organización del servicio para que la familia pueda centrarse en lo verdaderamente importante.
